Andaríamos como 5 km en un par de horas, me tuve que meter en un arriate en la Tendillas, buscamos coordenadas por toda la judería llevando un globo de un leopardo, contamos señales en la Sinagoga, nos invitaron a una cerveza y un pincho de tortilla, saltamos un aro en la Trinidad, resolvimos un tangram en el arqueológico, fuimos esposados en grupos de cuatro desde la calleja de las Flores hasta el albergue, bailamos en la plaza del olivo, hicimos un juego de coordinación cogidos de las manos en el arco del triunfo... y nos reímos mucho. Y todo con una media de edad más cerca de los 60 que de la 50. Todo en un día radiante y rodeados de turistas.